El ciclo «Acceso á cultura 2025» culmina su recorrido con una reflexión colectiva sobre interseccionalidad
Cuatro meses después de su inicio, el proceso colectivo impulsado desde la Comisión Técnica Temporal de Gestión y Políticas Culturales del Consello da Cultura Galega –de la que forman parte nuestros compañeros Sergio Lago y Marcos Lorenzo– llegó a su fin. Al menos en lo que respecta a la celebración de los encuentros, cuyo objetivo era recopilar información y debatir sobre las distintas dimensiones del acceso a la cultura.
A las sesiones sobre participación ciudadana, celebrada en marzo en Boiro, y sobre cultura en el territorio, en abril en Allariz, les siguieron una jornada centrada en el acceso a la cultura desde la comunicación, en mayo en Soutomaior, y esta última sesión en el Museo-Pazo de Tor (Monforte), dedicada al acceso a la cultura y la interseccionalidad.
La perspectiva interseccional de la ciudadanía
Este último encuentro del ciclo fue coordinado por Encarna Lago, gerente de la Rede Museística Provincial de Lugo, y reunió a personas vinculadas con la cultura y el arte, el tercer sector y distintos ámbitos políticos, así como a vecinas y vecinos del entorno que forman parte de la comunidad del museo.
El objetivo era generar grupos de diálogo y reflexión heterogéneos, guiados por palabreras –una de ellas, nuestra compañera Ruth Sousa– que, siguiendo la tradición de la cultura wayuu, debían “mediar en el conflicto”. Es decir, escuchar primero para poder facilitar el recorrido de la conversación hacia los ejes clave de la jornada: ¿sabemos qué son los derechos culturales? ¿Sabemos cómo ejercerlos?, además de una cuestión fundamental: ¿qué es la interseccionalidad y cómo puede ayudarnos en el ejercicio de esos derechos?
“El derecho último es con todos o no es un derecho para nadie” podría ser una buena definición para esta última pregunta. Al tratarse de grupos diversos, cada uno generó una dinámica de conversación y reflexión distinta, con conclusiones también diferentes que, en todos los casos, no se formularon como ideas cerradas, sino como puntos de partida.
Fue tarea de los palabreros y palabreras exponer el trabajo de su grupo, como última acción de este último proceso de reflexión colectiva del ciclo.
Como broche final de la jornada, la compañía Experimenta Danza presentó Non me toques o segredo, una creación que profundiza en las heridas de las desigualdades y que puso el punto final a la sesión.
Un encuentro que no solo sirvió para recoger información, sino también para generar comunidad en torno a un derecho que no todas las personas tienen claro cómo definir, ni cómo encontrarlo en su vida cotidiana, pero que desean y ahora, además, reconocen como propio.
Toda la información y documentación generada en el proceso, también audiovisual, está disponible en la web del Consello da Cultura Galega.









